martes 15 de septiembre de 2009

dieciocho

El hombre que antes recogía cartones y ahora recoge plástico ha discutido con el policía Durban. Todo ha empezado cuando la señora Esparraguel le ha dicho al policía Durban que el hombre que antes recogía cartones y ahora recoge plástico había tirado un chicle al suelo.

- Lo he visto con mis propios ojos, le ha dicho la señora Esparraguel al policía Durban.

- Ese se va a enterar, le ha contestado el policía Durban, mientras se metía la chaqueta del uniforme por dentro del pantalón.

El hombre que antes recogía cartones y ahora recoge plástico lo negaba una y otra vez.

- Además, yo no como chicles. Tengo el azúcar por las nubes.

- No le haga caso agente. Puede ser un chicle sin azúcar, ha dicho la señora Esparraguel.

- ¿Lo va a comprobar?, ha añadido, socarrón, el hombre que antes recogía cartones y ahora recoge plástico.

El policía Durban lo ha mirado muy serio.

- Anda, recójalo y sanseacabó.

La señora Esparraguel asentía, detrás de él, con la cabeza.


El hombre que antes recogía cartones y ahora recoge plástico no se ha movido.

- Siéntate a esperar que lo recoja, le ha dicho desafiante al policía Durban.

Es increíble la cantidad de frases hechas que utiliza la gente en mi barrio. A veces pienso que todos tuvieron como profesor en la escuela al Señor FrasesHechas.

- Un respeto, que soy la ley, le ha inquirido el policía Durban.

- Un respeto que es la ley, ha casi repetido la señora Esparraguel.

El hombre que antes recogía cartones y ahora recoge plástico se ha acercado a un palmo de la cara de la señora Esparraguel y le ha soltado:

- Váyase a freír espárragos, señora Esparraguel.

El policía Durban ha empezado a reír con convulsiones, se ha agachado, ha recogido el chicle, lo ha tirado en una papelera y ha seguido su ronda a carcajada limpia.

La señora Esparraguel también se ha ido, pero indignada.